¿QUÉ ES LA MARCA PERSONAL O PERSONAL BRANDING?

Aunque el término marca personal se emplee desde hace relativamente poco tiempo, el concepto como tal ha existido siempre, entendido como reputación, fama o, reconocimiento y todos en mayor o menor medida teníamos algo de ello. Sin embargo lo que hasta la actualidad se manejaba de forma inconsciente e intuitiva hoy en día se pretende analizar y sistematizar de modo que lo que era innato en algunas personas pueda ser reflexivo, proactivo y al alcance de todo el que se lo proponga.

Si bien podemos encontrar infinidad de definiciones,  nuestra marca personal se puede decir que viene determinada por la percepción que tienen los demás de nosotros y se corresponderá con más o menos exactitud con la realidad. También podríamos decir que es la impronta, el recuerdo, la sensación que produce sobre las personas de nuestro entorno, familiar, regional o universal nuestro nombre y podemos tener más de una marca o mejor dicho ésta tiene un carácter poliédrico con diversos ámbitos de repercusión, de modo que podremos ser muy buenos profesionales, pero pésimos padres de familia, por ejemplo

De acuerdo con lo adelantado en los párrafos precedentes la creación de una marca propia, si queremos que sea coherente y persista en el tiempo, debe tener su origen en nuestro interior, en lo que verdaderamente somos, sentimos y con lo que nos encontramos a gusto ya que en caso contrario podríamos estar creando una burbuja que como todas, tarde o temprano terminaría explotando.

En realidad la marca personal no se crea, se desvela y a lo sumo se perfila, se potencia o se matiza según el propósito que persigamos alcanzar con ella, por eso lo primero que tenemos que hacer es conocernos bien, buscando dentro de nosotros lo más autentico, nuestras habilidades, nuestras debilidades, nuestros valores, nuestras pasiones o nuestras virtudes, es decir todas aquellas características que nos definen como personas y como profesionales y de todas ellas prestar especial atención a aquellas que sólo tenemos nosotros.

Sólo cuando nos conozcamos y sepamos quienes somos, qué nos diferencia de los demás y qué podemos hacer por ellos podremos diseñar una estrategia capaz de poner en valor nuestra identidad y por tanto nuestra marca.

Ahora bien una vez descubierta esas características que definen nuestra marca hemos de tener en cuenta que sin receptores a los que dirigir el mensaje, aquella no vale para nada, por tanto tendremos que elegir qué parte de nosotros queremos promocionar y para quien hacerlo porque si no, podríamos estar predicando en el desierto. Por tanto es imprescindible acotar el escenario dónde queramos que nuestra reputación funcione, que puede tener un ámbito personal o profesional, muy reducido o muy amplio dependiendo de la arista que hayamos decidido potenciar y el público al que nos pretendamos dirigir.

Por otra parte la marca no es inmutable y la podemos cambiar a lo largo del tiempo no sin el riesgo de dañarla y perder credibilidad por lo que deberemos actuar con mucha cautela y siempre teniendo en cuenta que debe responder a alguna de nuestras realidades.

El objeto de actuar sobre nuestra marca personal es no dejar al azar, nuestra reputación si no que por el contrario tomar las riendas y gestionar con método y de acuerdo a una misión unos objetivos y una estrategia la percepción que los demás tengan de aquellas cualidades que posemos, con un fin determinado. Se trata de que los que necesiten lo que tú sabes hacer lo conozcan y estén en disposición de solicitártelo porque te conocen y confían en ti. No basta con saber hacer es necesario que el mundo lo sepa.

Con todo, el personal branding es una mera herramientacon la que según la utilicemos podremos conseguir mucho, poco o nada, pero es más  incluso puede convertirse en nuestro peor enemigo:

  • Si aciertas con tu elemento diferenciador y lo enfocas a tu público objetivo tendrás muchas posibilidades de tener éxito.
  • Si tratas de servir para todo y gustar a la mayoría, probablemente nadie se fijará en ti y tu marca pasará inadvertida.
  • Si te equivocas o mientes al definirte o no sabes dar con tu público, la burbuja estallará y tu credibilidad será menor que aquella con la que partiste.

Entre medias te encontrarás con posibilidades infinitas de éxito o fracaso.

En definitiva la consecución de una marca personal fuerte y útil es consecuencia del conocimiento sincero que alcancemos de nosotros mismos, lo que nos permitirá definirnos como  producto, pero también de que sepamos dirigir esa mercancía hacia quien la necesite y de que todo eso lo hagamos  en un entorno de perseverancia, coherencia y seriedad que sea capaz de generar confianza.

Lo ideal sería que cuando la gente pensara en esa habilidad en la que tu más sobresales tu nombre viniese asociado a ella. Recuerdo que cuando era un niño la palabra “cromo” venía asociada a Pirulo, de modo que nadie que coleccionase cromos en Madrid ignoraba que era la única persona que le podía ayudar a completar su álbum, del mismo modo que la palabra fauna era el reverso de Félix Rodríguez de la Fuente, lo que revela que el tema que nos ocupa ni es nuevo ni coto de nadie.

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